SE HA ENCENDIDO UNA LUZ – Jornada Diocesana de Enseñanza

Todos los que hemos podido participar lo hemos sentido. Ha sido una jornada increíble. En primer lugar por la asistencia. Setecientas personas han participado a lo largo de la jornada en este evento educativo en el que hemos querido abordar la educación de nuestros jóvenes en estos tiempos de fragilidad. A todos los que habéis asistido, ¡¡gracias!! y a los que no lo habéis podido hacer pero habéis estado cerca alentándonos mil gracias también.
 
Ha sido especial también por la calidad de las ponencias y las propuestas. Gloria Howard nos introdujo tanto el sábado como el lunes en aspectos concretos que nos enseñan cómo ayudar a nuestros jóvenes y niños. Desde su experiencia y humanidad nos ha renovado en la pasión por la educación. Esther Tsai puso su arte al servicio de la sanación en una propuesta positiva de valores y de belleza para rehumanizar nuestro mundo. Joaquín Echeverría nos presentó la figura de su hijo, el héroe del monopatín, y nos entregó un material precioso para poder trabajarlo desde el aula. Y los jóvenes de la Milicia de santa María nos ofrecieron un musical sobre la vida de Tolkien y su lucha para superar el trauma que le provocó la Gran Guerra que nos conmovió a todos.
 
No se le puede pedir más a una jornada de enseñanza. Agradeceros a todos los que vinisteis y la hicisteis posible. De una manera especial agradecer el trabajo detrás, oculto, de todo el equipo de delegación, de los voluntarios, de los cocineros, de la parroquia santa Maravillas de Jesús que generosamente nos cedió los espacios… Y a nuestro obispo auxiliar, D. José María Abendaño que nos acompañó y presidió la eucaristía. Entre todos hemos vuelto a hacer real el milagro de la comunión y de la Iglesia.